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Malasia

Malasia es una federación compuesta por la Península Malaya, dos provincias del norte de la isla de Borneo y varios archipiélagos de tamaños diversos, es un gran desconocido para el turismo español. Hace años que la gran mayoría de los viajes al Sudeste Asiático se reparten entre Tailandia y algunas islas de Indonesia, ignorando la existencia de este país considerado una especie de síntesis del continente asiático. Y es que Malasia, antigua colonia británica, engloba los tres grandes grupos étnicos y religiosos de Asia.

 

Recorriendo tranquilamente la calles de la capital (Kuala), pasas por delante de un mezquita con decenas de malayos rezando orientados de cara a la Meca, a pocos pasos te encuentras con un templo hindú ricamente decorado con figuras de los dioses indios, de las que sobresale Shiva y Ganesh… Sigues andando y observas como una anciana china y su nieto prenden un sahumerio en un pequeño santuario  budista con una imagen dorada de Buda. Finalmente, frente la hotel, de forma omnipresente, simbolizando la presencia europea en el país, se alza una iglesia anglicana con marcado estilo neogótico.

 

                                                                      Joan Riera, Kuala Lumpur, agosto 2006

 

 

Los pueblos de Malasia

 

A pesar de su riqueza petrolífera y del ‘boom' económico que está viviendo desde hace años, los diferentes pueblos que conforman la nación malaya siguen manteniendo sus tradiciones culturales, dominando diferentes áreas de la vida económica y política. La mayoría de cargos políticos están en manos de malayos musulmanes, quienes se consideran los primeros habitantes del país, tras los ‘orang asli', o ‘pueblos originales'. El campo de la economía está dominado por los chinos de religión cristiana, quienes se establecieron como mercaderes en las costas malayas desde hace varios siglos. Por último, los ciudadanos de Malasia de origen indio, que llegaron con los ingleses en el siglo XIX como mano de obra barata, controlan gran parte del comercio local. De los trabajos menos remunerados se encargan algunos indios de castas bajas y, sobretodo, los inmigrantes indonesios que han llegado en los últimos años.

Las etnias que habitaban tanto la península como Borneo, viven de la pesca, la agricultura y algunos han emigrado a los grandes núcleos urbanos para trabajar en la construcción o en la industria. Hacia los años sesenta del siglo XX, el gobierno malayo creó reservas aborígenes e inició un programa para ‘modernizar' a los ‘orang asli'.  Muchas tribus nómadas fueron sedentarizadas en las reservas, conocidas como ‘kampungs' para que tuvieran acceso a la medicina moderna y a la educación oficial. A pesar de los cambios económicos y culturales, muchos pueblos aborígenes han conservado su lengua y tradiciones ancestrales, basadas en el culto a los antepasados y a los espíritus de la naturaleza.

 En los bosques protegidos del centro de la Península Malaya, y en muchas áreas de jungla virgen del estado de Sarawak todavía viven grupos de'orang asli' al margen de la civilización oficial. Están compuestos por grupos de raza melanesia de corta estatura, pelo rizado y piel oscura, y pueblos de raza mongoloide, originarios de las islas de Indonesia. Ambos grupos culturales se dedican a la caza y a la recolección, desplazándose regularmente por la selva. Mientras estas poblaciones evolucionan al margen de los grandes cambios económicos, a sólo dos horas en avión se erigen los que fueron, hasta hace un par de años, los edificios más altos el mundo, la famosas torres gemelas de la compañía Petronas (Petróleo de Malasia). Malasia es un país de grandes contrastes y éste es, precisamente, su gran atractivo.

 

Atractivos turísticos

 

Malasia Peninsular

 

Kuala Lumpur

 

Población: aproximadamente cuatro millones

Kuala Lumpur es la mayor ciudad en Malasia, capital de la federación, y capital legislativa de Malasia. Kuala Lumpur es uno de los tres territorios federales malayos y se encuentra físicamente enclavada dentro del estado de Selangor. La ciudad previamente albergaba el poder ejecutivo y judicial malayo, sin embargo, desde que se terminó la construcción de Putrajaya a finales de los años 1990, ambos poderes se mudaron a ésta última, la cual ha pasado a ser una nueva capital administrativa, aunque aun algunas secciones del poder judicial se mantienen en Kuala Lumpur. Dentro de Malasia, Kuala Lumpur es casi siempre abreviada como KL.

Años previos a la independencia (1857-1957)

Kuala Lumpur fue fundada en 1857 en el lugar donde confluyen los ríos Gombak y Klang. En malayo, el nombre significa literalmente ‘confluencia fangosa'. El asentamiento se inicia cuando Raja Abdullah, miembro de la familia real Selangor, decide abrir el valle del Klang a la explotación del estaño a 87 mineros chinos, quienes subieron por el margen del río Klang, explorando en el área de Ampang, zona rodeada por jungla. A pesar de la muerte de 69 de ellos debido a las condiciones insalubres, una mina de estaño logró establecerse. Este hecho atrajo a mercaderes que proveían a los mineros de provisiones a cambio de estaño. Los comerciantes se establecieron donde confluyen los ríos Klang y Gombak.

Conforme el pueblo creció, los británicos asignaron a un capitán para administar el asentamiento, siendo el primero Yap Ah Loy, quien hizo de Kuala Lumpur la ciudad más importante de Selangor. Durante los primeros años la ciudad fue el centro de la guerra civil Selangor, en donde dos conflictos se llevaron a cabo, una lucha entre los príncipes Selangor por los ingresos de las minas de estaño, y entre el kapitán Yap y Chong Chong, quien codiciaba la capitanía. La ciudad de Kuala Lumpur fue destruida durante la guerra civil, y repoblada con mineros chinos gracias al capitán Yap, quien promovió el asentamiento de agricultores malayos cerca de la ciudad para así mantener un constante suministro de comida.

La ciudad fue hecha capital de Selangor en 1880 tras el éxito del capitán Yap quien le dio a Kuala Lumpur un sistema de justicia el cual mantuvo la ley y el orden. En 1881, un incendio destruye la ciudad, tras lo cual el capitán Yap decide reconstruir la ciudad usando ladrillos y tejas para reemplazar las viviendas de attap. Inaugura la primera escuela de la ciudad, un albergue para gente sin hogar, y autoriza burdeles, casino y bares. Frank Swettenham fue asignado Residente de Selangor y se encargó de hacer de Kuala Lumpur el centro administrativo de Selangor. La ciudad prosperó durante su gobierno tras la muerte del capitán Yap. En 1896, los Estados Federados Malayos se incorporaron bajo el gobierno de Swettenham, siendo Kuala Lumpur la capital.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército japonées capturó Kuala Lumpur el 11 de enero de 1942 y ocupó la ciudad por 44 meses.

Las Torres Petronas

Las torres gemelas Petronas, en Kuala Lumpur, capital de Malasia, fueron los edificios más altos del mundo entre 1998 y 2003, superados en esa fecha por el edificio Taipei 101. Estas torres cuentan con una altura de 452 metros.

En su interior las torres se encuentran compuestas por oficinas. Fueron diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli y terminadas en 1998. Con 88 pisos, de estructura mayoritariamente de hormigón y vidrio, evocan motivos tradicionales del arte islámico, haciendo honor a la herencia musulmana de Malasia. La estructuta básica se tomó de un proyecto no realizado para una torre en Chicago. Tiene con una superficie total de 350.000 m² y para subir a sus 88 pisos cuenta con 78 ascensores.

Sus oficinas albergan entre otros, las oficinas de la compañía petrolera Petronas y la sede en Malasia de la empresa Microsoft.

Es posible subir a ellas, pero los pases diarios son limitados y es necesario ir con antelación.

Al pie de la torre se encuentra el popular centro comercial Suria KLCC.

Malaca

 

En Malacca, o Melaka, fue donde tuvieron lugar las primeras incursiones europeas en el territorio y, aunque ahora es una ciudad tranquila, su visita merece la pena, porque sus calles invitan al paseo durante el que se van descubriendo templos chinos que conviven junto a encantadoras tiendas de antigüedades dentro de barrios que aún conservan un tan nostálgico como atrayente sabor colonial.

 

Isla de Lankawi

 

La isla de Langkawi recibe al visitante con las mismas magníficas playas de las que tomó posesión hace más de 200 años el capitán británico Francis Light. Sus extensas playas de arena blanca y sus junglas vírgenes atraen un turismo exclusivo que busca tranquilidad y excelentes servicios.

 

Borneo

 

Borneo, grande como la Península Ibérica, alberga el segundo bosque tropical más extenso del Planeta después del Amazonas, virgen gracias a sus altas montañas, tapizadas de selvas cortadas por inmensos ríos, única vía de aproximación a las tribus que viven en ella. Paisajes espectaculares y una fauna fascinante son las principales atracciones de esta parte de Malasia. Sea aventura, naturaleza, fauna, cultura o simplemente disfrutar de un gran viaje, Sabah es sin duda el sitio que te ofrece todas estas posibilidades. En el interior de la isla, el monte Kinabalu se alza como uno de los principales atractivos de Sabah. Está considerada una de las montañas más fáciles de escalar del mundo, y las vistas desde la cima son sensacionales, especialmente al atardecer.

 

Estado de Sarawak: Las culturas aborígenes de Borneo  y el eco-turismo

 

Borneo: los frutos del ecoturismo

‘Los iban dependeremos  en buena medida de los recursos del bosque
para sobrevivir. La tala forestal y la progresiva incorporación de nuestros jóvenes a la sociedad moderna nos obliga a obtener ingresos adicionales para poder hacer frente a los retos del siglo XXI sin perder nuestra esencia como pueblo. El turismo gestionado por nosotros mismos nos proporciona esta entrada de dinero a la vez que nos da ahora nuevas razones para proteger las  riquezas de nuestro entorno natural.

John Kemena, anciano jefe iban

 

Los iban, que viven en el estado malayo de Sarawak desde hace más de cuatro siglos, han convertido al bosque tropical en su supermercado y su carpintería. Utilizan una inmensa variedad de plantas, de animales y de materias primas para alimentarse, tratar las enfermedades, construir sus casas y practicar sus ritos.

La biodiversidad de esta región del noroeste de Borneo es reconocida como una de las más ricas del mundo. Es tanta la importancia que los recursos naturales tienen para los iban que sus leyes consuetudinarias les prohíben derribar ciertos árboles, cazar determinados animales y destruir zonas forestales que contienen valiosos frutos o materiales de construcción.

El hábitat tradicional iban consiste en una longhouse (casa larga), estructura semipermanente que alberga a 20 familias o más en apartamentos separados. Obtienen su subsistencia esencialmente de la agricultura (arroz de montaña), la pesca, la cría de ganado menor, la recolección de productos de la selva y ocasionalmente la caza. Hasta una época reciente, la resina, el mimbre, las esencias de algunos árboles constituían los principales productos que canjeaban por hierro o tejidos.

Sin embargo, la importancia creciente del dinero en los intercambios modificó poco a poco las necesidades de esa población. Los iban de esta región son en gran medida autosuficientes y capaces de fabricar a partir de materiales locales la mayor parte de los objetos que utilizan a diario, y hasta hace poco no disponían de ingresos regulares en dinero por encontrarse muy lejos de los mercados.

De diez años a esta parte, el turismo ha modificado la situación convirtiéndose en un “nuevo mercado” de la biodiversidad. Al igual que el turismo rural en España ha permitido que muchas familias de agricultores pudieran seguir viviendo en y del campo, en Sarawak cada vez son más las familias iban que alojan a los visitantes que visitan su territorio. Muchas ‘long-houses', a lo largo de los ríos que discurren por las junglas al norte de Kuching, representan una nueva generación de productos turísticos que sacan partido de las relaciones complejas entre el bosque tropical y sus habitantes.

Por tratarse de una región remota, gran parte de la selva original al norte de Kuching, sobre todo entre los ríos Lemanak y Batang Ai, ha sido preservada. Más allá del río Ai, de aguas cristalinas, se extienden el santuario de vida salvaje de Lanjak Entimau y el Parque Nacional de Batang Ai, creado para proteger las últimas poblaciones de orangutanes. Los iban que viven en la región y que trabajan en cooperación con los tour-operadores de Kuching y Kuala proporcionan transporte, guías, alimentación y alojamiento.

El objetivo perseguido es dar a los visitantes una visión de la vida en la selva y en las longhouses e incitar a la población local a preservar la fauna y el entorno, permitiéndole ganar dinero gracias a los circuitos turísticos.

Jason Beh, gestor de turismo sostenible, KL 2006

río del interior del Estado de Sarawak, territorio del pueblo iban

Una valiosa fuente de ingresos

Los ingresos generados por el turismo, gracias a sus actividades de guías, piragüeros o cocineros, por el alojamiento que brindan a los visitantes y por la venta de objetos tradicionales, como mantas tejidas, amuletos y cestos, ha permitido a la aldea emanciparse de la agricultura de subsistencia y diversificar su economía introduciendo cultivos comerciales más rentables. Como esta agricultura exige una menor utilización de nuevas tierras, el bosque y por ende los hábitats de las especies salvajes se preservan mejor.
Los habitantes del lugar participan cada vez más en la gestión del turismo y controlan la calidad de los servicios brindados. Temerosos de perder una valiosa fuente de ingresos, aspiran además a que se les garantice un derecho de propiedad y de gestión sobre las tierras que rodean las aldeas. Recientemente varios líderes iban hicieron una proposición en tal sentido al gobierno de Sarawak. Desean que las tierras pertenecientes al Estado, situadas entre las aldeas y el Parque Nacional, sean reconocidas oficialmente como un santuario y que su explotación turística quede a cargo de los iban. Todavía esperan la respuesta del gobierno.

Longhouse de los iban e interior de la vivienda comunal durante una celebración tradicional (2006).

los orangutanes

El orangután, ‘un hombre que guardaba silencio por miedo a que le obligaran a trabajar'

Dicho popular entre los pueblos de la selva de Borneo

Hace mucho tiempo llegaron noticias al mundo occidental de una misteriosa bestia gigante, mitad humana mitad simio, que vagaba por la selva de Borneo. Los nativos creían que tenía la facultad de hablar, pero que guardaba silencio por miedo a que le obligaran a trabajar. El orangután, que en malayo significa “hombre de la selva”, es un ser inteligente, tímido y tierno, cuyo único enemigo, el hombre, le lleva hacia la extinción comerciando con sus crías y talando los bosques donde habitan. El orangután sólo se encuentra en las selvas de Borneo y Sumatra y hoy sobreviven menos de 25.000 en libertad.

Los orangutanes son la principal atracción de la región. Antiguamente los extranjeros cazaban esta especie protegida. Si los campesinos del lugar no mataban a los orangutanes, tampoco se preocupaban de protegerlos, ya que estos animales solían ocasionarles serios perjuicios. Hoy los orangutanes constituyen un valioso capital pues, cuando se topan con uno, los turistas gratifican a los guías con una generosa propina. En vista de ello, los habitantes del lugar siguen sus huellas y denuncian a los cazadores ante las autoridades. Esta evolución ha contribuido también a resucitar leyendas y costumbres acerca de las relaciones entre los iban y sus “abuelos”, nombre dado a menudo a los orangutanes. Uno de los lugares para poder observar a estos grandes simios es en el Semongok Wildlife Rehabilitation Center a una hora del centro de Kuching. En Semongok se encargan de rehabilitar a los pequeños orangutanes que han quedado huérfanos debido a la caza furtiva o a la tala de la selva. Cada mañana y tarde los guardas del parque colocan plátanos y otros frutos sobre una plataforma y los orangutanes se acercan sigilosamente para coger la fruta. Es un espectáculo increíble que vale la pena presenciar.

Orangután en la reserva de Semongok

Parque Nacional de Bako

A pesar de su cercanía con Kuching (1 hora) el Parque Nacional de Bako, situado en una península selvática al norte de la capital de Sarawak, es un lugar increíble por la belleza de su paisaje y la gran diversidad de fauna y flora. Hay varios caminos (trails) para recorrer este espacio protegido y poder observar a los raros ‘monos narigudos', una especie de simio en peligro de extinción con un protuberante hocico. Cerca de los bungalows donde podéis pasar la noche (sencillos pero limpios) suelen pasear familias de pacíficos jabalís peludos. En la parte más alta del parque crecen varias especies endémicas de plantas carnívoras.

Como llegar y como moverse.

Para visitar el parque tendréis que comprar los tickets en la oficina de turismo de Kuching. En el pueblo de Bako cogeréis una piragua a motor para llegar hasta las playas de manglares del parque. A pocos metros de la playa encontraréis las oficinas del parque, así como un museo sobre la fauna y la flora local, y los proyectos que se desarrollan en esta área protegida. Los bungalows están emplazados junto a las oficinas y al restaurante del parque.

Islotes cercanos a Bako National Park

Sarawak Cultural Village y las playas de Santubong

A una hora al norte de Kuching encontraréis una bella zona de playas cerca del pueblo turístico de Santubong. A unos 2 kilómetros de esta población hay un interesante museo al aire libre conocido como Sarawak Cultural Village, donde se erigen todas las construcciones tradicionales de las etnias que pueblan este estado malayo. Dentro de cada construcción mujeres y hombres de las distintas etnias fabrican artesanía como tejidos, cerámica, tallas de madera, cestos, cerbatanas etc. A pesar del aire turístico del recinto vale la pena darse una vuelta por el SCV ya que permite visitar unas construcciones vernáculas de gran belleza y hablar con los aborígenes que os contarán anécdotas sobre su cultura tradicional.

Mujer kayak tejiendo de forma tradicional en el SCV

Alojamiento y restauración

Hotel ……….

Estado de Sabah

Monte Kinabalu

 

El Parque Nacional Monte Kinabalu está a 83 km al oeste de Kota Kinabalu  y tiene un área de 754 km2, que incluye el Monte Kinabalu de 4.095 m de altitud. Fue nombrado Patrimonio Natural de la UNESCO en 2000 por tener una variedad muy amplia de hábitats, desde tierras bajas, bosque lluvioso, bosque de montaña y bosque tropical, hasta cuevas y fuentes termales, y su diversidad de flora y fauna es extraordinaria, ya que cubre un espectro que abarca el Himalaya, China, Australia y Malasia.

La altitud, la topografía, la geología y la variedad climática ha creado especies endémicas, y su flora alcanza la mitad de las especies totales descubiertas, además de ser hábitat de la mayoría de especies de mamíferos, pájaros, anfibios e invertebrados de Borneo.

El nombre Kinabalu viene de la expresión Aki Nabalu
, que en malayo significa "el lugar sagrado donde moran los muertos", y no me extraña que sea sagrado porque su aspecto acongoja, una enorme masa granítica que asoma por encima de los bosques tropicales.

Antes de acometer la subida al Monte Kinabalu, del que todo el mundo que regresaba me decía: "duro, muy duro, pero vale la pena". Y valió, aunque escribo estas líneas con los únicos músculos que no me duelen, los de las manos, porque los demás, después de subir y bajar 2.300 metros en 26 horas, piden descanso.


 
 

Cima del monte Kinabalu (4.095 metros)

Reserva Forestal de Sepilok

El gobierno de Sabah ha establecido un santuario para simios huérfanos en el límite de la Reserva Forestal de Sepilok. Fundado en 1964, su función es la reinserción de estos animales en la naturaleza. Anualmente reciben entre 20 y 35 jóvenes orangutanes, que permanecen en cuarentena durante seis meses y, tras recibir el certificado de salud, se les da el alta y son conducidos a un área especial donde practican sus habilidades en el ejercicio de trepar. Los jóvenes simios necesitan ser animados constantemente ya que en la naturaleza aprenden de sus madres, pero ahora es responsabilidad del centro enseñarles a sobrevivir. Cuando han adquirido confianza son trasladados a una zona llamada Estación A, un lugar a medio camino entre el mundo del hombre y la naturaleza donde se readaptan a la vida en la selva.

Concienciar al pueblo de Borneo sobre la situación de los orangutanes es una de las prioridades del centro, que permite visitas diarias a las horas en que son alimentados los simios. Su menú (leche y plátanos) es una comida monótona para animar a los orangutanes a procurársela por sí mismos. Cuando muestren su independencia serán llevados a la Estación B, la etapa final de su reinserción en la naturaleza.


Datos prácticos para el viajero

 

Nombre oficial: Federación de Malasia
Superficie:
329.750 km²
Población:
22 millones hab.
Capital:
Kuala Lumpur (1.200.000 hab.)
Nacionalidades y etnias:
50% Malay, 33% Chinese, 9% Indian, plus indigenous tribes such as Orang Asli and Iban
Idioma:
bahasa melayu (malayo), inglés, dialectos chinos, tamil, dialectos indígenas
Religión:
52% musulmanes, 17% budistas, 12% taoístas, 8% cristianos, 8% hindúes, 2% tribales
Régimen político:
monarquía federal
Jefe de estado:
rey Tuanku Syed Sirajuddin Primer ministro: Abdullah Ahmad Badawi

 

Visados: los ciudadanos de la Unión Europea, Estados Unidos, Chile, Cuba y Perú no precisan visado para visitas de hasta tres meses. Los oriundos de Argentina tampoco lo necesitarán si su estancia se efectúa por negocios y no supera los tres meses o bien si su paso es turístico y no alcanza los 30 días de duración. Los residentes en Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela tampoco deberán presentar visado para estancias de hasta un mes. Por lo general, a los visitantes se les otorga al llegar un visado prorrogable de 30 o 60 días.
Condiciones sanitarias:
dengue, hepatitis, malaria, rabia
Hora local:
GMT+8
Electricidad:
220-240 V, 50 Hz
Pesos y medidas:
sistema métrico

 

Clima

Malasia se mantiene húmeda y calida durante todo el año, así que el sol y el sudor están prácticamente asegurados en cualquier época. En el caso de que se pretenda disfrutar de las playas, es aconsejable evitar la estación lluviosa entre noviembre y enero en la costa oriental de Malasia peninsular. La temporada idónea para observar tortugas en la esta misma zona se sitúa entre mayo y septiembre.

Fiestas y celebraciones

Los principales festejos islámicos están ligados al Ramadán, el noveno mes del calendario musulmán. El evento malasio más importante es el Hari Raya Puasa, que marca el fin del Ramadán con tres días de alegres celebraciones. El Hari Raya Haji festeja la conclusión con éxito del hajj (peregrinación a La Meca) con una fiesta de dos días en la que se consumen abundantes tartas y dulces. En el Año Nuevo chino, en enero o febrero, se organizan danzas, desfiles y banquetes. El acontecimiento de Thaipusam, a finales de enero, resulta uno de los festivales indios más dramáticos (actualmente está prohibido en la India), en el que los creyentes veneran al Señor Subramaniam con actos masoquistas; desaconsejado a los muy impresionables. En Kuala Lumpur, los devotos acuden a las cercanas cuevas Batu; en Penang el acontecimiento se programa en el templo de la Cascada. El Kota Belud Tamu Besar, una reunión tribal muy concurrida, se desarrolla en mayo en Kota Belud, cerca de Kota Kinabalu, en Sabah. Esta celebración cuenta con un mercado gigantesco, ceremonias tradicionales, jinetes engalanados, chamanes y artesanía tribal. Quienes no visiten Malasia en mayo pueden asistir a un tamu más pequeño que se celebra todos los domingos, también en Kota Belud.

Lecturas recomendadas

Burgess, Anthony: Trilogía malaya, Ediciones Alfaguara, Madrid, 1997
· Yahp, Beth: La furia del cocodrilo
, Ediciones del Bronce, Barcelona, 1997
· Salgari, Emilio: Sandokán
, Ediciones Aljibe, Archidona, 2000
· Durrell, Gerald: Viaje a Australia, Nueva Zelanda y Malasia
, Alianza Editorial, Madrid, 1995

Noticias

Elefantes de Borneo son nueva subespecie

Los elefantes que habitan en el Borneo malayo han sido reconocidos por los científicos como una nueva subespecie, a la que han llamado «elefante pigmeo». Este nombre obedece a que además de ser de menor tamaño que los demás elefantes de Asia, los que subsisten en la isla son «relativamente dóciles y de temperamento amable», ha explicado el presidente del Fondo Mundial para la Naturaleza en Malasia, Tenku Zainal Aidin. El hallazgo se produjo en la provincia malaya de Sabah y fue posible gracias a las pruebas de ADN efectuadas en las heces del animal por la Universidad de Columbia (Estados Unidos), y que fueron enviadas por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por su siglas en inglés) y el Departamento para la Fauna de Malasia. Los científicos creen que han vivido en la isla por varios cientos de años. Según los expertos, los elefantes de Borneo están aislados de sus congéneres de la isla de Sumatra y otras partes de Asia desde hace 300 mil años, periodo durante el cual se ha reducido su cuerpo y han crecido sus orejas y cola.

 

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